Fases para desarrollar tu proyecto.

Diagnóstico

El diagnóstico es la primera fase del emprendimiento, que nos permite poder mirar y relacionarnos con una realidad. Antes de proponer ideas o proyectos, es necesario comprender de manera profunda la comunidad en la cual queremos emprender y en la que nos desenvolveremos.

Al realizar este análisis, logramos identificar el “terreno”; sus problemáticas, fortalezas y oportunidades, lo que nos permite hacer proyectos adecuados y a medida del entorno que los rodea, obteniendo un impacto positivo. Ya que no toda comunidad debe ser intervenida de la misma forma, es importante saber cómo la vamos a abordar dependiendo sus características.

Para hacer un buen diagnóstico, siempre es bueno tener en cuenta lo siguiente:

Antes de realizar la visita a terreno, tener claro qué tipo de problemática queremos identificar.
Apoyarnos siempre en estudios, estadísticas u otro tipo de información.
Hablar directamente con la comunidad para tener testimonios cercanos a la realidad.
Tener un plan de diagnóstico predeterminado. Saber qué harán una vez en terreno es importante para no perder tiempo.
Otros.

Planificación

Una vez conocida la realidad sobre la cual queremos emprender, así como identificado posibles proyectos que podríamos realizar en una comunidad determinada. En esta etapa diseñamos de manera concreta el proyecto de emprendimiento social a ser llevado a cabo.

La planificación nos permite clarificar y responder preguntas clave tales como, “¿Qué queremos hacer?”, “¿Cómo hacerlo?” y “¿Cuáles son nuestros objetivos?”. De esta manera, comenzamos a considerar puntos esenciales en la gestión de nuestro proyecto, tales como los recursos a utilizar, cómo organizarse, y cómo actuar en equipo, los cuales serán importantísimos para establecer un punto de partida y saber cómo llegar a la meta que nos hemos dispuesto. Es el proceso de darle forma a nuestra idea, trazando el camino a seguir, delimitando un Norte claro y más tarde facilitando la intervención.

En una buena planificación…

Se es ordenado con las ideas. Asegúrate que gente fuera de tu equipo de trabajo pueda comprender bien lo que has planificado.
Se toman en cuenta las desventajas del proyecto y se utilizan como oportunidades para mejorar y refinar tu idea.
No te enamores de tu idea, enamórate de la problemática que deseas resolver. Debes estar preparado para desechar tu proyecto y cambiarlo por uno nuevo si es necesario.
Se es detallado. Omitir información, a la larga, solo hará tu trabajo posterior mucho más difícil.

Puedes descargar un ejemplo de Negocio Social aquí y uno de Proyecto Social aquí.

Implementación

La implementación consiste en poner en práctica tu proyecto. ¡Es hora de transformar esa idea en una realidad y poner manos a la obra! Durante la implementación de seguro te enfrentarás a muchos problemas que no habías considerado durante tu planificación. Habrá circunstancias inesperadas que harán que el desarrollo de tu proyecto sea distinto a lo que habías imaginado. La clave está en estar preparado para todos estos cambios y buscarles soluciones.

En una buena implementación…

Se está consciente de los problemas que pueden surgir en el camino, estando preparado para poder cambiar partes de la planificación que finalmente no estén funcionando de la forma esperada.
No se pierde el contacto con los actores clave de la comunidad intervenida.
Se llevan a cabo las actividades en el tiempo previsto, facilitando la identificación de problemas.

Evaluación

Ya hemos terminado de implementar el proyecto. Sin embargo, recordemos que buscamos realizar proyectos sostenibles en el tiempo, ya sea con una nueva implementación posterior o replicando el modelo en otra instancia, quizás incluso de forma continua. La implementación de su proyecto tuvo por detrás una metodología, y sea exitoso o no, siempre querremos saber por qué. Incluso cuando un proyecto se desarrolla bien, siempre aparecerán imprevistos o partes de la gestión que debiesen ser evaluadas para no cometer los mismos errores en el futuro. Una evaluación implica un traspaso del “know-how”, el conocimiento de cómo hacer las cosas.

Dentro de la evaluación buscaremos responder preguntas tales como “¿Cuáles fueron las mayores dificultades durante la implementación del proyecto?”, “¿Qué aspectos mejorarían de la relación con la comunidad?”, etc. básicamente, ponemos a prueba la efectividad del diagnóstico y de la planificación.

En una buena evaluación…

Es honesta. Es importante saber qué aspectos se pueden mejorar en el futuro, y ser claros al respecto.
Es lo más detallada posible. No queremos perder de vista puntos clave por solo destacar lo más evidente o lo que más nos llamó la atención.
Es enfática tanto en sus puntos positivos como negativos. Aunque queremos saber por qué fallaron ciertos aspectos, también queremos saber por qué fueron exitosos otros.